Estilo de vida saludable

Tienes una relación tormentosa con la comida?

Tienes una relación tormentosa con la comida?

Sé que para muchos, leer “relación tormentosa con la comida” puede sonar algo muy exagerado, sin sentido, y hasta ridículo. Pero oigan, ¡es una realidad! Es realmente sorprendente la cantidad de gente que tiene una relación poco saludable, tóxica y tormentosa con la comida… ¡incluso sin saberlo!

Por un lado, creo que esto siempre ha sido así. Siempre ha habido gente tratando de perder peso, haciendo algún tipo de dieta y luchando contra la comida que tanto nos gusta. Pero a mi parecer, esto ha incrementado enormemente en los últimos años.

Yo me pregunto… ¿por qué?

Será que al crecer la divulgación, la concientización y la información acerca de cómo y por qué llevar una alimentación saludable, ha crecido también esta relación negativa con la comida?…Yo creo que sí.

¡Y creo que hay que hacer algo al respecto!

Siento que como profesional en el área de la nutrición, es mi obligación no solamente promover una alimentación saludable, sino también, una relación saludable con la comida. Es que en mi opinión, no importa cuánta salud física tengamos o que tan bien nos veamos o sintamos físicamente, porque si no tenemos una relación saludable con la comida, que es parte esencial de tener una adecuada salud mental, no tenemos nada. Sentirnos en paz con algo tan básico y esencial como es la alimentación, con nuestro cuerpo, y con nosotros mismos en general, es la base de todo.

En esta ocasión, quiero ayudarte a identificar si tienes una relación tormentosa con la comida. Para de esa manera, tomar cartas sobre el asunto y comenzar a trabajar en ello.

Aquí te dejo algunas señales. ¿Con cuántas de identificas?

1. Comenzaste a llevar una alimentación saludable, pero cada vez que comes algo que no consideras saludable, te sientes culpable.

2. Como consecuencia del punto anterior, después de comer algo que no consideras saludable, tratas de compensarlo haciendo más ejercicio o comiendo menos en la siguiente comida.

3. Sin darte cuenta, has llegado a tener una lista de “safe foods” o “alimentos seguros”. Esos con los que te sientes cómoda y sientes que tienes todo bajo control. Muy difícilmente optas por consumir algún alimento fuera de esa lista.

4. Por otro lado, otros alimentos que considerabas que podías consumir ocasionalmente porque no te aportan mucho a nivel nutricional, han pasado a ser parte de una lista de “alimentos prohibidos”. Es decir, ya no los ves como una opción para consumir ocasionalmente, sino que has pasado a considerarlos alimentos prohibidos, e incluso, has llegado a cultivar un tipo de rechazo o un miedo hacia esos alimentos.

5. Tomando en cuenta los puntos anteriores, has dejado de sentirte cómoda cuando te invitan a reuniones, cenas o cumpleaños donde no sabes qué es lo que podrás comer, y donde la comida no es algo que podrás controlar. Como consecuencia, has llegado a inventar excusas para no comer en dichos eventos. Incluso, has llegado al extremo de rechazar invitaciones, simplemente para poder comer en casa y no tener que interrumpir tu régimen de alimentación.

6. Has dejado de disfrutar actividades que antes disfrutabas, que usualmente implicaban comida o bebidas, y te has aislado de la gente con la que solías compartir estas actividades.

7. Te has dado cuenta de que pasas gran parte de tu tiempo pensando en que vas a comer después y planificando tus comidas.

8. Tus familiares o amigos cercanos consideran que tu alimentación saludable ha llegado a un punto extremo y obsesivo, poco (o bastante) alejado de lo que realmente se considera saludable.

Si te identificas con uno o más puntos de los mencionados anteriormente, probablemente si tienes una relación tormentosa con la comida. Para esto, es importante que sepas que buscar la ayuda y apoyo de un profesional especializado en el área, es esencial.

Siempre digo y lo repito, la línea que divide la alimentación saludable de los extremos y obsesiones es muy delgada. Y una vez que cruzas esa línea, los TCA (trastornos de la conducta alimentaria), están a la vuelta de la esquina.

Evitemos llegar a estos extremos. Evitemos fomentar y cultivar más obsesiones. Estemos conscientes de que en la alimentación, no todo es blanco o negro. Busquemos mejorar nuestros hábitos, nuestra alimentación, mantenernos activos y lograr alcanzar una mejor versión de nosotros mismos, en todo sentido. Todos podemos querer vernos y sentirnos mejor con nosotros mismos, eso es válido! Pero no olvidemos hacerlo de manera responsable, guiados por un profesional, manteniendo siempre un balance y alejándonos de los extremos y obsesiones.

Los invito a unirse a mí en esto. Los invito a ser responsables tanto con ustedes mismos como con la gente que los rodea. Los invito a compartir información con responsabilidad, a fomentar el balance y a divulgar salud, tanto física como mental.

Una vez más, espero haber podido ayudar a más de una persona. Y como siempre, leo sus comentarios!

Con cariño,

Adri.

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